La institución universitaria puede considerar la condición humana de los individuos que hacen vida en la institución, pues sus docentes y estudiantes no se sienten identificado ni toman sus orígenes sociales. La mayoría procede de clases sociales muy modesta pero la dinámica social y académica siendo individualista y excluyente los ha separado de estos orígenes tanto social como culturalmente.
Se hacen, por lo tanto, necesaria una nueva educación democrática y popular que propicien un reencuentro que reconcilien estas relaciones. Tanto estudiantes como profesores deben emprender un nuevo vínculo con la comunidad integrándose a través del intercambio humano, científico y cultural a esta colectividad para reencontrar su identidad y lograr una transformación profunda de su condición humana y de la institución de la cual forma parte.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario